De repente, su amigo, Igor, se acercó a él y le preguntó en qué estaba trabajando. Sergei le mostró el problema y Igor sonrió. "Es un problema clásico", dijo. "Déjame ver...". Igor comenzó a hojear el libro de ejercicios resueltos de Hibeler, Singer y Mosto, y pronto encontró la solución.
Mientras tanto, otro amigo, Anatoly, se unió al grupo y preguntó qué estaban haciendo. Sergei le explicó el problema y Anatoly sugirió que utilizaran el método de los rusos, que había aprendido en su curso de mecánica de materiales. Igor y Sergei se miraron entre sí y sonrieron. De repente, su amigo, Igor, se acercó a
Mientras hojeaba un libro de ejercicios resueltos de resistencia de materiales, Sergei se detuvo en la página 7. El problema trataba sobre una viga sometida a una carga puntual en el centro, y se pedía calcular la tensión máxima en la viga. Sergei había intentado resolverlo varias veces, pero no parecía llegar a la respuesta correcta. "Déjame ver
"Ah, aquí está", dijo Igor. "La respuesta es 37,5 MPa". Sergei se sorprendió. "¿Cómo llegaste a eso?", preguntó. Igor le explicó paso a paso cómo había llegado a la solución, utilizando las fórmulas de flexión y la teoría de la elasticidad. Sergei le explicó el problema y Anatoly sugirió
A partir de ese día, el grupo de amigos se convirtió en un equipo de expertos en resistencia de materiales, capaces de resolver incluso los problemas más complejos. Y siempre que necesitaban ayuda, recurrían a sus libros de texto y a su propia colaboración para encontrar las soluciones.